sábado, 26 de febrero de 2011

Apuntes sobre la respiración circular

Puede ofrecer un recurso más para el intérprete.
La respiración circular o continua consiste en respirar y tocar al mismo tiempo, lo que permite mantener el sonido indefinidamente. En esta técnica espiramos por la boca al tocar el instrumento y simultáneamente inspiramos por la nariz.

Prueba tocando una nota de registro medio, manteniéndola durante largo tiempo.
En un momento dado, cuando vayas a necesitar aire, abandona la tensión de los músculos faciales hinchando las mejillas pero sin que se corte el sonido. En el momento en que los carrillos se encuentran llenos de aire, corta el paso del aire cerrando la garganta, mientras simultáneamente oprimes las mejillas con los músculos de la cara para que siempre exista una corriente ininterrumpida de aire que haga vibrar los labios. Mientras los carrillos se están desinflando por la acción de los músculos faciales, realiza una rápida inspiración nasal. Por último recupera la posición habitual de la cara sin dejar de tocar.

Hay que practicarlo hasta lograr una continuidad en la salida del aire y que el sonido no varíe. Posteriormente realiza esta respiración mientras tocas diferentes sucesiones de notas o fragmentos musicales. http://bit.ly/ecQZ28

viernes, 25 de febrero de 2011

Apuntes sobre las Leyes de la Acústica

La flauta de pico ilustra las leyes acústicas de los instrumentos de viento, algunas de ellas ya propuestas por Pitágoras y que podríamos enunciar de forma sucinta:
  • A mayor longitud del tubo sonoro, la frecuencia del sonido resultante es menor; por tanto, las flautas de pico de mayores dimensiones producirán sonidos más graves. Del mismo modo, prolongando la columna de aire mediante agujeros tapados correlativamente, alargaremos el tubo sonoro y, por tanto, el sonido resultará más grave.
  • Los tubos cerrados en sus extremos (como las flautas globulares y algunos tubos de órgano, por ejemplo) se comportan como tubos de doble longitud.
  • A mayor temperatura del aire, aumeta la velocidad de propagación, y por tanto aumenta la frecuencia del sonido resultante. Así pues, será necesario afinar la flauta después de que haya alcanzado una temperaura estable, tocándola durante un rato o soplando en su interior a través de los agujeros frontales (sobre todo, después de un largo descanso sin tocar, en mitad de un concierto, por ejemplo).
  • A mayor presión de soplo la frecuencia del sonido tiende a aumentar. Además un aumento en la presión, también provocará la audición de los armónicos y parciales como sonidos fundamentales. En el caso de la flauta de pico, esto se ve facilitado por la existencia del agujero posterior (0), que en su posición semiabierta provocará un cambio en la intensidad del segundo, tercer o cuarto armónicos, pasando de una vibración por mitades a una por cuartos. De este modo se producen varios registros en la flauta de pico:
sonidos fundamentales (primer armónico):do 4 a re 5 (en la flauta soprano)
potenciando el segundo armónico: mib 5 a la 5 (en la flauta soprano)
potenciando el tercer armónico: sib 5 a mib 6 (en la flauta soprano)
potenciando el cuarto armónico: fa 6 a sol 6 (en la flauta soprano
Es fundamental para el estudio de la acústica de la flauta de pico el llamado perfil interior por donde circulará el aire, que es la conjunción interactiva de sus dimensiones interiores mediante la porosidad de los materiales, la presión y la humedad que puede formar gotas o hinchar parte de las maderas, etc., deformaciones capaces de modificar el recorrido del aire de forma sensible.
Sonido pobre en armónicos superiores.
Esta pobreza es aún más notoria para el flautista cuando toca, ya que éstequeda en una zona "muda" en la que sólo escucha con facilidad el sonido fundamental que se genera en el bisel, mientras que los parciales intermedios se expanden como un cono cuyo eje sería la propia flauta. Por ello el flautista sólo consigue escuchar el segundo o el tercer parciales si logra levantar mucho la flauta al tocar (así, al tocar en conjunto, muchos flautistas balancean aún más la flauta que cuando tocan solos, para poder distinguir con claridad su ejecución del resto). Esto explicaría también la diferencia entre el sonido escuchado al tocar el mismo ejemplar de flauta uno mismo u otra persona (al margen, claro está, de otras diferencias en la ejecución, como el volumen, vibrato, etc.). Esta baja presencia de armónicos es más notable en flautas de modelos renacentistas (con el pie más ensanchado) que en modelos barrocos, donde el estrechamiento del pie favorecería un aumento de los mismos. En general, el tercer parcial (la 12ª) es más fuerte que el segundo (la 8ª), que resulta particularmente débil en las digitaciones con horquillas entre 440 y 800 Hz. El número y fuerza de los parciales disminuye a medida en que asciende la escala hasta llegar al punto en que es necesario el "sobresoplado"; entonces los parciales reaparecen con fuerza y permanecen presentes en las notas más agudas.
Sonido que confunde su octava real.
(Las denominaciones "corales" S, C, T, B, quedan una octava por debajo). Altener débiles los armónicos, la fuerza del sonido fundamental, en relación con el resto de ellos, produce la sensación de sonar más grave, como si la verdadera fundamental fuese aún más grave. Praetorius, ya en 1614, fue el primero en intentar corregir esta costumbre. Este hecho se exagera aún más en algunas técnicas flautísticas como "bajar la laringe" al soplar, cosa que amplifica la resonancia buco-faríngea del flautista produciéndole una sensación de mayor fuerza en los graves. El sonido de la flauta varía ligeramente, de manera que aparece una mayor intensidad de armónicos al abrir la mandíbula. El efecto sonoro así conseguido varía mucho a los oídos del flautista. Es como un auto-ecualizador, un potenciador de sonidos graves.

sábado, 19 de febrero de 2011

Apuntes sobre el sonido: la intensidad

Es la cualidad que permite percibir un sonido más fuerte o más débilmente, lo cual depende, en razón directa, de la amplitud de la onda sonora. Es decir, si al pulsar la cuerda de una guitarra lo hacemos aplicando con el dedo mucha fuerza, cambiará la intensidad del sonido (fuerte/débil) y no la altura (grave/agudo), ya que la afinación y, en definitiva, el número de sus vibraciones permanecerán invariables; lo que cambiará es el tipo de onda, que será de una amplitud de vibración variable, con lo cual se crearán diversas presiones en el aire, traducidas finalmente en cambios de intensidad. La potencia y la presión sonora son magnitudes que modifican en cierto modo la intensidad.
La percepción de la intensidad es producto de la subjetividad de cada individuo. En música, la intensidad de los sonidos que deben ser interpretados se establece mediante los llamados signos dinámicos, como son p (piano), pp (pianissimo), f (forte), ff (fortissimo), crescendo, diminuendo, etc., que no indican sino el grado de potencia, o intensidad sonora de cada nota o línea melódica.
La unidad acústica que expresa los niveles de intensidad de un sonido es el decibelio (dB); así, mientras una orquesta puede abarcar un nivel de intensidad sonora comprendida entre los 20 dB y los 100 dB (en función de que esté sonando en pianissimo, mezzoforte, fortissimo, etc.), el piano posee una dinámica situada entre los 60 y los 100 dB; el órgano, entre 35 y 110 dB; el violín, entre 42 y 95 dB y la trompeta de 55 a 95 dB.
La intensidad es una de las cualidades del sonido que más dificultades plantea en la ejecución con Flauta de Pico. Aunque las diferencias sonoras entre un ppy un ff puedan llegar hasta 60 Db., la mayoría de instrumentos no son capaces de tal margen dinámico (Pierce). El sonido de la flauta es, en general, suave, lo que constituye una de sus características principales, y llega a niveles tan imperceptibles en pp de 30 Db. Incluso algunas flautas asiáticas tienen el bisel en la parte posterior del instrumento para apianar aún más su sonido.

El registro es sinónimo de extensión sonora de los instrumentos, esto es, de la relación de orden cuantitativo de las alturas en la escala sonora que un determinado ejemplar es capaz de emitir; así, decimos que un oboe -y sólo es un ejemplo-, cuando inicia una escala ascendente, partiendo desde su sonido más grave, itinera por el registro grave, para llegar al registro medio y culminar en el agudo. En algunos instrumentos, estos registros tienen denominacion propia; así, en el clarinete, el registro grave recibe el nombre de chalumeau, mientras que el agudo es llamado clarín.
Respecto al fenómeno de la formación del sonido en la flauta, la explicación más aceptada es la que indica que la corriente de aire soplada choca contra la arista del bisel del instrumento y se bifurca: una parte sale al exterior y el resto se arremolina dentro del tubo entrechocando con las paredes; cada remolino es un impulso que se comunica a la columna de aire del interior del tubo y se amplifica, haciéndola vibrar a ella y al yubo mismo. Como la corriente es contínua, la frecuencia se mantiene y los impulsos se suceden con persistencia, consigiendo así un sonido entonado y estabe. Su estructura tubular actuaría como resonador cuya frecuencia de resonancia se controlaría abriendo o cerrando los distintos agujeros.
En la práctica instrumental del s. XVI, existió la convención de utilizar instrumentos de fuerte sonido (haut) para tocar al aire libre (chirimías, cornetos, sacabuches, bombardas, etc.), mientras que los de sonido más suave (bas) como violas de gamba, laúdes o flautas de pico eran destinados a la ejecución en espacios cerrados y de menores dimensiones.
La principal ventaja de la Flauta de Pico sobre otros instrumentos parecidos, como la flauta de 6 agujeros, consiste en que la flauta de pico que tiene 8 agujeros permite tocar la 2ª octava tan suavemente como la grave, gracias a la apertura parcial del pulgar posterior (que facilita la producción del 2º armónico), razón por la que probablemente, en la Europa del s. XIV, la flauta de pico ganó terreno a otros modelos de flautas sin este agujero posterior; de este modo aumentó su capacidad expresiva y consiguió imitar con más facilidad la ejecución de los cantantes y sus recursos técnicos. A pesar de esto, la presión del soplo no es constante en los distintos registros del instrumento; Ganassi, en la Fontegara describió en 1535 tres registros distintos con intensidades de soplo distintas. Ahora, gracias a los avances tecnológicos, las mediciones efectuadas muestran cómo la presión de soplo en la flauta varía según la nota que ejecutar; así por ejemplo, en una flauta contralto, el fa 3 necesita 100 New./m2 mientras que las notas más altas (fa 5, por ejemplo) -en sobresoplado- necesitarán una presión 5 veces mayor: 500 New./m2. En general, el soplo de la flauta de pico resulta bastante natural (Minguet).