miércoles, 23 de marzo de 2011

Apuntes sobre la expresión



Contribuyen a la expresión musical:

  • El movimiento o "tempo", esto es, el grado de lentitud o velocidad con que es ejecutada la obra.
  • El carácter, osea, el sentimiento requerido por la idea musical: alegría, placidez, dolor, etc...
  • El matiz o gradación de la sonoridad
  • La acentuación y la articulación, es decir: la manera especial con que cada nota es atacada.
El ejecutar con exactitud las entonaciones y los valores de las notas no basta para imponer de una manera artística una composición a la sensibilidad del oyente. Hace falta, además, lo que vulgarmente se entiende por darle expresión.

¿Dónde se escriben las palabras y signos referentes a la expresión? Si se refieren al movimiento general de la obra, se ponen siempre encima del pentagrama, encabezando la primera indicación, y en su transcurso -comunmente encima de una doble divisoria-, las que significan cambio de movimiento.
Todas las demás indicaciones (cualquiera que sea la particularidad a que se refieran) se ponen, con preferencia, debajo del pentagrama; pero cuando ello presenta dificultades, también se escriben encima, e incluso, si resulta inevitable, dentro del pentagrama.

El italiano como lengua universal de todo lo referente a la expresión: el siglo XVIII generalizó el empleo del italiano para todo lo que atañe a la expresión musical. Posteriormente, los nacionalismos han hecho palidecer esta universalidad, pues mientras unos compositores siguen fieles al espíritu que informó la elección de un solo idioma para todos, otros prefieren expresarse en el propio, aunque ello dificulte la comprensión por parte del intérprete que lo desconoce.