jueves, 25 de noviembre de 2010

Como imitación de la naturaleza

La flauta imita muy bien el canto de los pájaros. Palabras como trino o trillo, utilizadas en el vocabulario musical, provienen del mundo animal y son efectos especialmente usados en las obras originales para flauta (Le rossignol en amour, escrita por F. Couperin en 1722; Il Gardellino, de A. Vivaldi; o Timon of Athens, de H. Purcell).
La llamada flauta de agua (o rossinyols) en la Sinfonía de los Juguetes (de Edmund Angeres, un monje benedictino que vivió en Baviera en la segunda mitad del s. XVIII y no de Leopold Mozart como demuestran estudios recientes), es un caso curioso de esta asociación flauta/pájaro. Un instrumento con forma antropomórfica o de animal que se llena de agua y al soplar produce sonidos parecidos al trinar de los pájaros.

Ejemplo muy conocido e ilustrativo de imitación de la naturaleza son Las Cuatro Estaciones de A. Vivaldi o la sinfonía para niños Pedro y el Lobo de S. Prokófiev donde cada personaje es representado por un instrumento particular.